dijous, 7 de març de 2013

¿Porqué tenemos que sufrir tanto los padres?


 

Desde que sabemos que estamos embarazados, estamos siempre pendiente de que todo salga bien. Cuando culminan los 9 meses y vemos el resultado final, descansamos de una duda terrible ¿lo habremos hecho bien?

Después vienen las inseguridades, los miedos, los deseos de ver una luz sobre nuestras interminables dudas. Leemos miles de artículos, escuchamos infinidad de consejos e histórias, pero nosotros somos los que después tenemos que tomar las decisiones.

Cuando empieza la iniciación a las bactérias y los virus, empezamos otra batalla. Esta vez nos superan las décimas, los vómitos, las diarreas y las noches sin dormir. Otra vez leemos y escuchamos de todo, con nuestras secretas y deseadas esperanzas de salir del atasco.
Pero una vez superado todo, ya estamos en la recta final: la escolarización. Gran objetivo de los padres: "alguién más nos va a ayudar a educar".

Pero no basta con eso, cuando hemos conseguido adaptarnos a la escuela, nos reunimos para escuchar que nuestro hijo no va bien, que es diferente y que "tenemos que hablar de ello"

Y nuestra perplejidad queda grabada en nuestra mente cuando nos dicen:
 -lo que ocurre es que es demasiado inteligente y como se aburre, molesta  a los demás niños y al final, desconecta y no aprendre.
 Entonces entra la contradiccón profunda y la pregunta del millón: pero, ¿eso es un problema?

No, queridos padres. Nunca un niño inteligente es un problema, en todo caso, la metodologia homogénea sí es un problema.

Si habeis sufrido esta situación, no dudeis en poneros en contacto con nosotros, os ayudaremos.


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